La evolución del QA en el nuevo entorno digital

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Por mtp

Pequeñas y grandes empresas están transformándose hacia su digitalización, y esto conlleva muchos y profundos cambios que repercuten en todos los aspectos organizativos, de perfiles, de procesos, de tiempos, etc. Supone, incluso, un cambio en las actitudes personales y de comportamiento de los equipos de trabajo.

Se pasa de un negocio más o menos tradicional a un negocio en el camino de la digitalización, puesto que los dos extremos ya no existen: ni negocios y organizaciones enteramente tradicionales, ni negocios y organizaciones totalmente digitalizadas. El camino es inseguro y corremos el peligro de olvidarnos de nuestros objetivos y clientes, de retroceder en los niveles de calidad del software (que tanto esfuerzo ha costado alcanzar y que ya todo el mundo da por conseguidos) o de perdernos dentro del universo DevOps.

Para evitar esos riesgos se hace necesario asegurar el camino, es decir, asegurar nuestro negocio digital (Digital Business Assurance) en toda regla.

Los peligros del proceso de transformación

1.- En el camino hacia la digitalización corremos el riesgo de abrir nuestros entornos y exponer los datos sobre los que se sustenta el negocio a un mundo exterior lleno de amenazas reales y tangibles.

2.- En el camino hacia la digitalización corremos el riesgo de olvidarnos de nuestros clientes al centrarnos únicamente en los procesos a digitalizar o ya digitalizados. En estos casos, el cliente deja de estar en el centro de la estrategia del negocio y no se tiene en cuenta su grado de satisfacción con los elementos que ponemos a su disposición.

3.- En el camino hacia la digitalización corremos el riesgo de perdernos en un mundo en el que el cambio es fundamental, pero que debe ser comprendido y compartido por todas las partes implicadas y soportado por técnicas y tecnologías. Nos planteamos DevOps como una meta que podemos alcanzar utilizando atajos, sin tener en cuenta que los estados intermedios que nos saltamos pueden obligarnos a reiniciar trayectos ya andados, lo que supondrá dedicar más tiempo, dinero y esfuerzo.

4.- En el camino hacia la digitalización corremos el riesgo de perder de vista la sostenibilidad y mejora de nuestros niveles de calidad, ya sea porque desviemos esfuerzos y medios al proceso de transformación, ya sea porque nos olvidemos de que los dos mundos -tradicional y digitalizado- están condenados a convivir, por lo que nunca será posible olvidarnos de las pruebas clásicas, a pesar de que debamos abordarlas con un enfoque diferente.

El nuevo QA

En el proceso de transformación digital no tendremos más remedio que ser capaces de evolucionar las técnicas y tecnologías de Quality Assurance, asumiendo las novedades que llegan de la mano de tendencias como IoT, Big Data, IA y Blockchain, entre otras.

De hecho, la Inteligencia Artificial y los procesos cognitivos ya se están convirtiendo en los mejores aliados para asegurar tanto el camino de transformación digital como el propio negocio digital en sí, a  través de la aplicación de nuevos modelos IA-QA.

Con las posibilidades que brinda la IA podremos alcanzar modelos predictivos y prescriptivos a través de una serie de waypoints:

  1. El procesamiento del lenguaje natural.
  2. El reconocimiento del contexto.
  3. La capacidad de aprendizaje.

En los modelos IA-QA se utilizan algoritmos de clustering y anonimato para el procesamiento de los datos. Aparecen también redes bayesianas y neuronales que permitirán aprender, predecir y prescribir para, partiendo de un completo histórico de proyectos y de modelos de calidad, conseguir un histórico de prescripciones.

Todo ello implica la asignación de los recursos necesarios para lograr alcanzar el máximo nivel de calidad que garantice el cumplimiento de los objetivos de negocio en un mundo en constante cambio. La IA-QA debe aportar la estabilidad suficiente en la necesaria evolución hacia el nuevo entorno.

Si hablamos de herramientas concretas, en este nuevo camino dispondremos de cuadros de mando completos e inteligentes que, por supuesto, no sustituirán a las personas, pero que supondrán de gran ayuda a la hora de mejorar el ritmo y el cumplimiento en la digitalización de nuestro negocio y en la transformación de nuestra empresa, logrando que este proceso se desarrolle con la calidad y los plazos requeridos, de manera eficaz y eficiente.

La verdad es que sin inteligencia, ya sea humana o artificial, no se llega a ninguna parte, pero la artificial es más barata y eficaz, además de ser el encaje más sobresaliente de la digitalización. Precisamente, lo que necesitamos en nuestro aseguramiento de la calidad es que sea barato y eficaz para poder dedicarnos a lo que realmente importa, a nuestro negocio.

La IA-QA no es el objetivo, es la solución, y ya es necesaria.

Lo que necesitas saber sobre QA

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