¿Ha llegado la hora de renovar la tecnología en la empresa?

¿Ha llegado la hora de renovar la tecnología en la empresa?

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Por mtp

Estar ‘a la última’ en tecnología es una aspiración tanto personal como de las empresas. Sin embargo, en muchas ocasiones la economía manda, y es necesario hacer el ejercicio de valorar si es oportuna una inversión en ese momento o la renovación puede esperar.

En el caso de una empresa, tanto los equipos tecnológicos como las aplicaciones con las que trabajan deben ser un soporte clave para la productividad, y no un lastre que tenga reflejo directo en los costes y, en definitiva, en la cuenta de resultados. Además, no se puede olvidar otro efecto, como es el desgaste para las personas que supone la lucha contra un funcionamiento irregular o lento de sus instrumentos de trabajo.

¿Es el momento del cambio?

Estos posibles desajustes que rompen el equilibrio contable y funcional en una empresa son los que deben llevar a plantearse la actualización tecnológica y nuevos avances en transformación digital. Vamos a enumerar a continuación algunos síntomas que pueden dar pistas sobre la obsolescencia de la tecnología:

  • El primero, y muy evidente, es una avería o cese del funcionamiento por el propio desgaste de una vida útil, si hablamos de equipos físicos o maquinaria.
  • Aumento de los costes derivados del mantenimiento o reparaciones.
  • Aparecen dificultades para el mantenimiento habitual o dejan de llegar actualizaciones de los fabricantes o desarrolladores de software.
  • Cuando es necesario ‘parchear’ el trabajo que se desarrolla a través de los dispositivos tecnológicos con utilización de otro software o con intervención de personas en procesos en los que, normalmente, no eran necesarias.
  • Aumento de la frecuencia de aparición de problemas o agujeros de ciberseguridad, por la falta de las citadas actualizaciones o por el empleo, por parte de los ‘atacantes’, de herramientas de malware más sofisticadas.
  • Continúa el consumo de un volumen elevado de papel como soporte físico de documentos.
  • Problemas de integración de sistemas o compatibilidad de bases de datos.

La tecnología, más inversión que gasto

Como podemos deducir de lo expuesto anteriormente, los costes derivados de la tecnología deben ser contemplados más como una inversión que como un gasto, ya que redundan en la mejora de los procesos del negocio.

Para afrontarlos sin que supongan un grave inconveniente, conviene hacer una planificación, asesorada por expertos, en la que se tenga en cuenta los gastos iniciales, los costes de mantenimiento y actualizaciones de software, la renovación escalonada de equipos, … y todo ello teniendo en cuenta la cada vez más rápida evolución tecnológica, que reduce los tiempos de óptimo funcionamiento de hardware y software.

En MTP somos expertos en transformación digital, en áreas como aseguramiento de la calidad (QA), experiencia de usuario (UX), ciberseguridad y metodologías ágiles (Devops&Agile). En este contexto de continua evolución, las organizaciones y empresas se enfrentan a desafíos que tienen que ver con optimización de costes, reducción del time-to-market o flexibilidad organizativa, por lo que se hace muy necesario el asesoramiento experto que puede ofrecer MTP.

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